viernes, 28 de octubre de 2011

¿No podría haber sido cualquier otra cosa?

La verdad es que estoy ya bastante cansado. Ser el peor enemigo de un niño no es sencillo y menos en los tiempos que corren. Vivo 23 horas del día metido en una mochila. La única hora "interesante" de la jornada la paso en un aula viendo la cara de aburrimiento del crío que tengo en frente, y no todos los días de la semana, solo tres. Al menos, podría sacarme de vez en cuando en casa para que me airee un poco. Pero no.

Un libro de historia no tiene nada que hacer en la vida de un joven del siglo XXI. Soy insulso, desabrido y, sin quererlo, antipático para este chaval. Mi abuelo siempre relataba sus andaduras con la juventud de su época. Era el rey de la casa y amigo del más pequeño de la familia. Supongo que eran otros tiempos...

Mi tarea es aburrir, miren ustedes para lo que he sido creado. Es triste pero así es. ¿Cómo puede interesarle a un niño de 14 años la invasión visigoda es España o el gobierno de Dámaso Berenguer? Es que es de locos.

La verdad es que no sé cuánto tiempo más podré aguantar este "vertiginoso" ritmo de vida. Casi prefiero quedarme en la aburrida mochila todo el tiempo. Este niño me trata fatal y no puedo hacer nada para evitarlo. Me ha roto ya dos hojas del final para lanzárselas a un compañero de su clase, que parece seguirle el juego de la misma manera. ¿No tengo yo derecho, al menos, a estar entero?

En fin, un libro de historia. Si me llegan a preguntar, les hubiese propuesto casi cualquier otra cosa, pero me tocó ser libro de historia. Tiene cojones. Bueno, voy a empezar a leerme, creo que nunca lo he hecho.

1 comentario:

papeldiscontinuo dijo...

Ángel,

Soy Javi, de miapuesta. ¿Qué tal te va todo tío? Espero que muy bien.

Muy interesante el planteamiento de tu blog. Me ha encantado el primer post. Te seguiré.
Si quieres echar un vistazo al mío, y hacerte seguidor, esta es la URL: http://papeldiscontinuo.blogspot.com/

Un abrazo.